Gastos formacion personal contabilidad

Gastos formacion personal contabilidad

tratar el personal como un coste

El inmovilizado material es una categoría separada en un balance clasificado. Suele seguir a las inversiones a largo plazo y a menudo se denomina “PP&E”. Los elementos que deben incluirse en esta sección son los activos físicos utilizados en la operación productiva de la empresa, como terrenos, edificios y equipos. Tenga en cuenta que las instalaciones ociosas y los terrenos con fines especulativos son más apropiados en otra categoría del balance, como las inversiones a largo plazo.

Dentro de la sección de propiedades, planta y equipo, los elementos se enumeran habitualmente según la vida útil prevista. El terreno aparece en primer lugar, seguido de los edificios y del equipamiento. En algunas empresas, el importe de las propiedades, instalaciones y equipos puede ser considerable. Este es el caso de las empresas que tienen grandes inversiones en operaciones de fabricación o importantes propiedades inmobiliarias. Otras empresas de servicios o de base intelectual pueden tener muy poco que mostrar dentro de esta categoría del balance.

Como alternativa, muchas empresas relegan el nivel de detalle anterior a una nota que acompaña a los estados financieros y, en su lugar, se limitan a informar de una única cifra de “propiedad, planta y equipo, netos de depreciación acumulada” en el anverso del balance.

¿pueden capitalizarse los gastos de formación?

No existe una legislación específica sobre los gastos de formación, por lo que se recurre a los principios contables generales. Hay dos pruebas que los costes de formación tienen que pasar si se van a permitir como un gasto de la empresa:

Por lo general, esto será obvio: si la formación está relacionada con las actividades de la empresa, entonces será “para el propósito de” la empresa. Dado que estamos hablando del propietario de la empresa, la Agencia Tributaria puede examinar detenidamente la formación que se imparte en lugares especialmente atractivos y comprobar que no se han disfrazado unas vacaciones de curso de formación, pero en los casos de buena fe, es poco probable que esta norma cause demasiados problemas.

Aquí es donde suele surgir el problema. Los gastos de capital son aquellos que crean un activo duradero que puede ser utilizado en la empresa, y la Agencia Tributaria considera que cuando la formación proporciona “nueva experiencia, conocimientos o habilidades”, el coste de esa formación es de naturaleza de capital, y por lo tanto no puede ser reclamado como un gasto. Sin embargo, cuando la formación “se limita a actualizar los conocimientos que los propietarios ya poseen”, se trata de un gasto de ingresos y, como tal, puede deducirse a efectos fiscales. Las frases citadas proceden de un artículo del “Tax Bulletin” del HMRC publicado en noviembre de 1991. Las citas son tristemente típicas de muchas de las orientaciones del HMRC: parecen tener sentido cuando las lees, hasta que intentas aplicarlas al mundo real.

¿es la formación de los empleados un activo intangible?

Se oye todo el tiempo: las empresas pregonan que los empleados son “sus activos más valiosos”. Pero según las normas contables actuales, eso es sencillamente falso. Por definición, los empleados no son activos, ya que las empresas no tienen control sobre ellos.  La distinción es importante porque permite a las empresas esconderse detrás de tópicos y no revelar si invierten en sus trabajadores de manera que promuevan el éxito a largo plazo. La actual falta de información sobre las prácticas de empleo impide a los responsables políticos y a los inversores recompensar o castigar a las empresas por la forma en que realmente tratan a sus empleados. En la actualidad, no existe una forma universalmente aceptada de hacer un seguimiento de la gestión del capital humano. Necesitamos una nueva forma de contabilizar el trabajo para poder seguir y recompensar a las empresas por cómo tratan realmente a sus empleados. Las empresas deben proporcionar información concreta. En concreto, al igual que ya hacen los bancos, todas las empresas podrían informar de la masa salarial total de la empresa.    Proporcionar información relacionada con la duración media de la permanencia en el puesto de trabajo sería revelador, dado que la contratación es tan costosa. También podría ofrecer una idea de la cultura dentro de la empresa, animando a las empresas a tomar medidas para garantizar la permanencia de los trabajadores. Por último, las empresas deberían informar de su inversión en formación al igual que lo hacen con su inversión en capital.

la formación es un activo o un gasto

Las empresas que quieren retener el talento suelen invertir en el desarrollo de los individuos de su equipo. Algunas empresas asignan una asignación fija por empleado, mientras que otras tienen un enfoque más ad hoc de la formación. Sea cual sea su enfoque, conocer los gastos de formación le permitirá conocer el uso de cualquier presupuesto asignado, poner de manifiesto si se está utilizando demasiado rápido y necesita ser revisado, y ayudarle en la planificación financiera.

Hacer un seguimiento de los gastos de formación es un dato útil, pero asegúrese también de hacer un seguimiento del grado de satisfacción de sus empleados como resultado de la formación y del impacto de esa formación en el rendimiento de los empleados.

  Como utilizar un libro de contabilidad

porErnesto Villalba Gutiérrez

Ernesto Villalba Gutiérrez, asesor financiero.